Necesidades humanas..

… Durante mucho tiempo estuve deseándolo.. Imaginándome cómo sería.. Mucho más tiempo del que seguramente cualquiera es capaz de aguantar.. Pero a la vez con miedo, por pensar en qué pasaría si me atrevía a dar el paso, a hacerlo..

A veces incluso me quedaba con la mirada fija, clavando los ojos, casi sin pestañear, durante varios segundos, arriesgándome a que me cogiera fantaseando.. Pero me daba igual.. Lo deseaba tanto .. Tan grande era la tentación.. tantas las ganas.. Tanto, que al final sucumbí y me dejé arrastrar por los instintos más básicos y primitivos del hombre.. no pude resistirme..Y casi con violencia lo agarré decidido a acabar con aquella extrañamente agradable agonía, mientras notaba cómo mi corazón se aceleraba, y sentía los latidos en mi cabeza, la sangre hirviente recorría todo mi cuerpo haciéndome sentir imparable..

Estaba a punto de cumplir con aquello que llevaba tanto tiempo imaginando.. Los nervios no los podía controlar, ni tampoco quería.. Sin pensarlo más, abrí de par en par lo que para mí eran las puertas del cielo, y sin perder un segundo comencé a devorar sin miramientos aquella suave y delicada exquisitez.. Puro almíbar en mi lengua.. Se deshacía frágilmente mientras lo chupaba y sorbía su dulce néctar, su tierna carnosidad, y luego con la lengua terminaba de relamerme.. Para volver a empezar de nuevo, .. Morderlo suavemente, lamerlo y sentir cómo se desmoronaba de manera tan sutil e inevitable…. entre suspiros y gemidos de verdadero placer..

Realmente lo estaba disfrutando, tanto que mis pringados dedos pedían a gritos que los chupara también.. Y no pensaba decepcionarlos.. Uno a uno los chupé, asegurándome bien de que no quedara nada, no podía desperdiciar aquel manjar de Dioses, sólo reservado para algunos.. Y cuanto más chupaba y lamía.., más quería.. Me ví envuelto en una espiral de lujuria y gula, que se apoderaron de mi voluntad..

Y así, como en un suspiro, sin darme cuenta, con amarga resignación, y casi arrepentido, ya se había terminado aquel momento.. Pero sin duda inolvidable, sin duda irrepetible.. Sin duda único.. Aquella noche por fin, después de tanto imaginar y esperar.. Por fin, me había atrevido a comerme el tupperware con mango que se había olvidado Sarah en la nevera de mi apartamento aquella misma tarde… Cuando ella quiera puede venir a recoger su tupperware.dsc_0006.jpg

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